alemán    
francés    
inglés    
euskera    
castellano    
Tuiter   Facebook  
Buscar 
Roncesvalles
Roncesvalles
 
2017-04-26

Acerca del campamento de la Colegiata de Roncesvalles

Desde los legendarios tiempos de Carlomagno, la Colegiata de Roncesvalles es un punto referencial en la historia de Navarra y de Europa. Y especialmente con el comienzo de las peregrinaciones a Compostela, Roncesvalles se convierte en una casa abierta a los peregrinos jacobeos en la que éstos encuentran cobijo, serenidad y salud. O, cuando ha sido necesario, donde algunos han encontrado su última morada al no poder superar la enfermedad o el cansancio. No pocos de los restos óseos que se encuentran en el cementerio o “Silo de Carlomagno” pertenecen a peregrinos venidos de todos los lugares del mundo, que hallaron la muerte en Orreaga.

“Real Casa y Hospital de Santa María de Roncesvalles”. El nombre lo dice todo. Orreaga está íntimamente asociada a la hospitalidad, a la acogida. Y así los sucesivos cabildos de canónigos que han habitado esta Casa han dedicado su vida a las dos encomiendas más importantes con las que fueron erigidos estos muros: la acogida y la oración. Roncesvalles ha vivido momentos de grandeza y no pocos de deterioro y de destrucción. No en vano, estar a las puertas de la frontera de Navarra, la ha situado como paso de peregrinos de paz y en no pocas ocasiones como puerta de saqueadores o de guerreros. Pero nunca ha dejado de ofrecer techo, cobijo y paz a los hombres y mujeres de buena voluntad que han tocado a sus puertas pidiendo asilo.

Y así seguirá siendo mientras fuerzas nos queden. Los avatares de la historia nos han llevado a que en estos últimos años el número de peregrinos que comienzan la aventura del Camino haya ido multiplicándose sin cesar. Hoy son más de 70.000 los que pasan por nuestra Colegiata. Y, en la medida de nuestras posibilidades, tratamos de atender a todos. Contamos con la impagable ayuda de hospitaleros voluntarios que desde hace quince años vienen desde Holanda para ayudarnos a mantener limpio y funcional el Albergue de peregrinos que hace seis años inaugurara el Gobierno de Navarra. Sin duda uno de los mejores albergues del Camino.

Y es que Roncesvalles no puede sino reconocer y agradecer la comprensión, interés y ayuda que siempre ha recibido de las instituciones navarras. Todos los gobiernos han dejado huella imborrable en la realidad que hoy es Orreaga. Y es de ley reconocerlo y agradecerlo.

Campamento de Orreaga-Roncesvalles

En estos momentos, sería imposible dar solución a la avalancha de peregrinos que llaman a nuestras puertas en los meses que van de mayo a septiembre. Por eso hace ya unos años que el Cabildo buscó la solución a dicha demanda con la construcción de once “cabañas” de madera con aire acondicionado y en un estilo que trata de no romper el entorno donde están situadas. En estos momentos albergaban a 88 peregrinos, lo que daba un respiro al número excesivo de demandas que soportaba el Albergue. El problema es que dichas cabañas están en un enclave de la Colegiata que debe ser acondicionado, dado que carece de pavimentación, servicios, cocina, comedores o un simple lugar para resguardarse de la lluvia o la niebla. El Gobierno de Navarra ha ido estudiando las solicitudes y todas han llevado a la negativa de conceder los permisos necesarios. Por tanto, dicho campamento estaría siendo permitido “por la buena voluntad” del Gobierno y por la necesidad apremiante. Pero estábamos a la espera de una decisión final sujeta a la legalidad.

Es por ello que el Cabildo de Roncesvalles – después de recibir el último informe negativo de los diferentes departamentos responsables del Gobierno de Navarra – ha tomado la dolorosa determinación de clausurar dicho campamento. Dice un viejo proverbio que el infierno está empedrado de buenos propósitos. Mientras no ocurre nada, todo parece viable. Pero si hubiera un accidente, o un imprevisto, la Colegiata será quien deberá asumir la responsabilidad por estar actuando en ese vacío legal, aunque sea buscando el bien de los peregrinos.

No renunciamos a poder conseguir en breve la apertura en condiciones de dicho campamento. Y no dudamos de que una vez más el Gobierno de Navarra y el Cabildo de Orreaga conseguirán unir fuerzas para un fin que nos compromete a todos los navarros. Roncesvalles, no lo olvidemos, es un espejo donde Navarra ofrece su acogida e imagen a todos los rincones del mundo.

Mientras, pedimos disculpas a todos. Especialmente a los peregrinos afectados. Roncesvalles debe y quiere seguir siendo la casa de todos, pero en las mejores condiciones.       

Fco. Javier Izco Barbería

en nombre del Cabildo de Roncesvalles